martes, 7 de enero de 2014

¿Cuándo Cambiar los Amortiguadores?

Son muchos los conductores que desconocen la función de los amortiguadores y cada cuánto hay que cambiarlos. Intentamos poner un poco de luz en el asunto.

Es necesario que los conductores tomen conciencia de los riesgos que supone llevar unos amortiguadores desgastados: aumenta la distancia de frenado y disminuye el control en curvas. Además, unos amortiguadores en buen estado pueden reducir los mareos que algunas personas sufren en los viajes en coche.

Un estudio reciente de Tenneco reveló que el 22% de los vehículos con 25,000 km tienen amortiguadores en mal estado. En los vehículos con más de 200.000 km, el porcentaje es de casi el 60%.

Deberías controlar los amortiguadores como los frenos y los neumáticos, ya que estos tres elementos forman el triángulo de seguridad del vehículo. ¿Pero sabes cuánto dura un amortiguador?

Todos los estudios señalan que los amortiguadores empiezan a perder eficacia poco a poco a partir de los 30.000 km. Conviene revisarlos cada 20.000 km y, como mucho, cambiarlos cada 60.000 km. Puede que no notes absolutamente nada en una situación normal si están en buen estado o no, pero sí en situaciones extremas como frenadas de emergencia o a la hora de esquivar rápido un obstáculo. 

A partir de los 100.000 km ya no amortiguarán nada y todo el trabajo lo hará el muelle y no la suspensión.

Para conocer el estado de los amortiguadores hay un truco: empujar con fuerza sobre el coche, justo encima de cada rueda. Cuando llegue al punto de máxima compresión, suelta y comprueba qué ocurre. Si al volver hay un rebote es síntoma de que los amortiguadores no están en muy buen estado.

Debes tener en cuenta también que hay que cambiar los dos amortiguadores del mismo eje al mismo tiempo. No puedes cambiar un solo amortiguador, ya que tu vehículo quedará descompensado y aumentará el riesgo de accidente.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Alarga la Vida Util de la Batería

¿Quién no ha podido apreciar la importancia de traer una buena batería en el auto? Pareciera que éstas tienen la tendencia a terminar su vida útil cuando menos lo imaginamos y sin advertencia alguna.

A continuación te presentamos algunos consejos para extender la vida útil de tu batería y evitarte contratiempos.

El mantenimiento regular de la batería de tu automóvil es un deber, especialmente en condiciones de clima extremas: revisa el nivel de electrolito en la batería de manera regular, asegúrate que los terminales estén libres de suciedad (algunas veces, una batería muerta no es más que una de las terminales corroidas, una vez limpias nuevamente, tu auto arrancará sin problemas).

Si tendremos el vehículo parado durante mucho tiempo, es recomendable desconectar los bornes. En caso de que no lo hagamos, es importante arrancar el coche, como mínimo, una vez al mes y recorrer más de 30 kilómetros en carretera para que la batería vuelva a cargarse lo suficiente para no deteriorarse.

A la hora de arrancar el auto, es mejor hacerlo pisando el embrague. De esta forma nos evitamos que el motor de arranque realice un esfuerzo mayor moviendo la transmisión y de esta manera, la batería se verá menos afectada.

Asegúrate de no encender radio, luces y equipo instalado en el auto mientras el motor se encuentre apagado, ya que el alternador no estará enviando carga, ésto hará más débil el chispazo al encender el vehículo, y es probable que no arranque.

Curiosamente una de las razones por la cual las baterías se descargan prematuramente, es cuando utilizamos el vehículo solamente en trayectos cortos, ya que el alternador no tendrá el tiempo suficiente para recargar de nuevo la batería. 
En caso de que la batería ya sepamos de antemano que se encuentra en mal estado, es recomendable arrancar nuestro coche con la mayor parte posible de elementos eléctricos desconectados.

Por último, es importante vigilar los bornes y el estado general de la batería de forma periódica. De esta forma podemos adelantarnos a cuando la batería se encuentre en mal estado para poder cambiarla y no quedar tirados.

martes, 17 de septiembre de 2013

Consejos para que sepas cómo escoger un buen taller Mecánico


¿A quién no le han hablado mal de un taller mecánico ó lo ha sufrido en carne propia? ¿pagaste por una reparación y la falla apareció de nuevo? ¿te cobraron costos adicionales que no los habían acordado? ¿cómo decides a qué taller llevar tu automóvil?
Algunos detalles denotan la calidad que puede tener una reparación. Te los explicamos a continuación:

Limpieza y orden
Haz un primer análisis del taller: ¿reina el caos o es un local limpio y ordenado? Ver cómo mantienen su propio negocio puede ser una señal de cómo trabajan.

Las cosas, claras
Es importante que el sitio te transmita transparencia, nada de secretismos. La transparencia es fundamental; han de aclararte dudas, presentarte un presupuesto, informarte de posibles daños ocultos...


Inspecciónde bienvenida 
No estaría de más que anoten los posibles desperfectos que tenga tu coche, kilometraje, nivel de combustible, etc. Algo importante a la hora de reclamar en caso de que tu vehículo no salga en el mismo buen estado en el que entró.

Imprescindible: presupuesto 
Antes de empezar a arreglar tu vehículo, han de pasarte un presupuesto que tú has de aceptar.

Daños ocultos
El taller debería informarte de las averías o defectos ocultos que pueden aparecer durante la reparación, así como del importe que supondría componerlos. Y sólo podrán arreglarlos en caso de que tú estés de acuerdo.


Las piezas son tuyas 
Un buen taller debería entregarte las piezas viejas que hayan sido re-emplazadas.

Una facturación clara
Debe presentarte documentación de todos los costos incurridos, pagos a terceros, valor de las  piezas sustituidas y el importe de mano de obra. 


Garantía de reparación
Recuerda que las reparaciones tienen garantía: tres meses o 2.000 km, contando desde la fecha de retirada del vehículo (Es necesario que pacten una garantía por la reparación).






domingo, 18 de agosto de 2013

Amortiguadores ¿Cómo Saber si están Desgastados?

Los amortiguadores no son reconocidos como un elemento principal de seguridad por la mayoría de los conductores, y esto debería tenerse en cuenta.
Esto se debe a que los amortiguadores están posicionados detrás de las ruedas y al no tenerlos  “a la vista” no pensamos en ellos nunca. Por otra parte, los amortiguadores se desgastan gradualmente, y nos acostumbramos  inconscientemente a la progresión de este desgaste. No percibimos el umbral de seguridad, y lo sobrepasamos sin darnos cuenta. Es más, adaptamos, sin ser conscientes de ello, nuestra conducción al estado del vehículo
La duración de un amortiguador depende de varios factores, del estado de las carreteras, de la carga, del kilometraje, de la conducción y de las influencias del entorno ( frío, calor, barro, agua salada)… Pero deberíamos controlarlos, al menos una vez al año.
La consecuencia directa de amortiguadores gastados es que ¡las ruedas no se pegan a la carretera! Pero hay muchas más…
Unos amortiguadores defectuosos…
  • Afectan al frenado: en carretera seca y deformada, a 80 km/h,  el aumento de la distancia del frenado puede llegar hasta 2,5 metros.
  •  Afectan a la visibilidad nocturna: una iluminación inestable e irregular de la carretera hace la conducción fatigosa para la vista, y la oscilación de la carrocería provoca deslumbramiento de los conductores  que vienen en sentido contrario.
  • Afectan a la estabilidad en carretera: con amortiguadores al 50%, el desplazamiento lateral en una curva puede alcanzar hasta un 10% más y circulando a velocidad constante sobre una capa de agua de 6mm, empieza a derrapar (acuaplaning) a una velocidad un 10% inferior a la de un vehículo con amortiguadores nuevos.
  • Afectan al tiempo de reacción: unos amortiguadores defectuosos aumentan la fatiga del conductor, y por tanto su tiempo de reacción.
  • Afectan al desgaste de diferentes piezas en las articulaciones del tren delantero y trasero al trabajar en condiciones más difíciles.
Por todo esto, plantéate: ¿Tiende a irse de lado en las curvas? ¿Cabecea, es inestable al frenar? ¿Es sensible al viento lateral? ¿Transmite vibraciones al volante? Si ocurre alguna de estas eventualidades, posiblemente necesitas cambiar los amortiguadores.

viernes, 9 de agosto de 2013

Problemas en los Frenos del Vehículo

Los frenos están muy sometidos al desgaste y son claves para la seguridad.  En este artículo repasamos los problemas más comunes en los frenos y cómo reconocerlos, pero ante cualquier problema que detectes, acude al taller mecánico, no lo pienses mucho.


Pedal de freno con más recorrido

Es posible que el líquido de frenos esté bajo o en mal estado (o que exista alguna fuga en el circuito). También puede que las pastillas de freno estén muy gastadas (lo mejor es sustituirlas).

Pedal de freno con menos recorrido

Las piezas que provocan la extensión o la retracción de las partes móviles pueden estar defectuosas. Si el pedal no vuelve de forma normal a su posición inicial, lleva el coche al taller (aunque en realidad, siempre que hablamos de frenos es recomendable llevar el coche a un lugar especializado).

Pedal esponjoso

Las mangueras de freno pueden estar deformadas, así que la presion del fluido expande la manguera, amortiguando la presion que debe llegar a los pistones o mordazas. También podría deberse a la presencia de aire en el sistema hidráulico, o a que el líquido de frenos sea deficiente o esté mezclado con agua. O incluso que el pistón de la pinza o la propia pinza esté gripada. Lo mejor en este caso es una revision general del sistema de frenos.

Pedal demasiado duro

Si tu pedal de freno ofrece mucha resistencia, puede que las pastillas estén sucias o manchadas, que haya un problema en el pistón de la pinza, problemas con el líquido de frenos, que las pastillas estén cristalizadas. También que los discos de freno estén dañados, o que haya fallado el servofreno, y por eso cuesta más activar el pedal.

Una rueda (al menos) se bloquea

Alguna parte del sistema no trabaja correctamente, o está agarrotada, obstruida o hinchada. También puede deberse a una pastilla de freno defectuosa o a que el cable del freno de mano esté enganchado, con lo cual estaría funcionando aún al quitar el freno de estacionamiento.

El pedal de freno vibra

Sin confundir las vibraciones con las que se notan cuando el ABS entra en acción, puede que tengamos los discos alabeados o los rodamientos de la rueda gastados. También es posible que debas cambiar pastillas y discos de freno…. o que las ruedas estén mal equilibradas.

Frena poco en caliente

Es posible que las pastillas sean de mala calidad o que hacen mal contacto, o que los discos sean muy delgados. Si ocurre sólo cuando vas rápido y frenas muy a fondo, tranquilo: eso es el fadding, el exceso de trabajo que sometes al sistema de frenado y pierde eficacia con la temperatura (usa más el freno motor o vete algo más tranquilo. Espera a que se enfríen los frenos para continuar).

El coche oscila hacia un lado

Puede que las pastillas de un lado estén sucias, haberse cristalizado o impregnadas de grasa o líquido de frenos. Pero puede que no sea de los frenos directamente, sino que los neumáticos no tengan la presión correcta o incluso rótulas o amortiguadores en mal estado.

Se nota un chirrido al frenar

Puede ser desde suciedad en las pastillas, que estén muy desgastadas o sean de baja calidad. También que rocen las pastillas contra el caliper o que falte alguna pieza. O que los discos estén en mal estado.

Los profesionales recomiendan revisar los frenos al menos una vez al año.  Si notas cualquier pérdida de efectividad, acude al taller. Tu seguridad depende de ello.