¿A quién no le han hablado mal de un
taller mecánico ó lo ha sufrido en carne propia? ¿pagaste por una reparación y la falla apareció de nuevo? ¿te cobraron costos adicionales que no los habían acordado? ¿cómo decides a qué taller
llevar tu automóvil?
Algunos detalles denotan la calidad que puede tener una
reparación. Te los explicamos a continuación:
Limpieza y orden
Haz un primer análisis del taller: ¿reina el caos o es un local limpio y ordenado? Ver cómo mantienen su
propio negocio puede ser una señal de cómo trabajan.
Las cosas, claras
Es importante que el sitio te transmita transparencia, nada de secretismos. La transparencia es
fundamental; han de aclararte dudas, presentarte un presupuesto, informarte de
posibles daños ocultos...
Inspección
de bienvenida
No estaría de más que anoten los posibles desperfectos que tenga tu coche, kilometraje, nivel
de combustible, etc. Algo importante a la hora de reclamar en caso de que tu vehículo no salga en
el mismo buen estado en el que entró.
Imprescindible:
presupuesto
Antes de empezar a arreglar tu vehículo, han de pasarte un presupuesto que tú has de aceptar.
Daños ocultos
El taller debería informarte de las averías o defectos ocultos que pueden aparecer
durante la reparación, así como del importe que supondría componerlos. Y sólo
podrán arreglarlos en caso de que tú estés de acuerdo.
Las piezas
son tuyas
Un buen taller debería entregarte las piezas viejas que hayan sido re-emplazadas.
Un buen taller debería entregarte las piezas viejas que hayan sido re-emplazadas.
Una facturación clara
Debe presentarte documentación de todos los costos incurridos, pagos a terceros, valor de las piezas
sustituidas y el importe de mano de obra.
Garantía
de reparación
Recuerda que las reparaciones tienen garantía: tres meses o 2.000 km, contando
desde la fecha de retirada del vehículo (Es necesario que pacten una garantía
por la reparación).

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